sábado, 5 de enero de 2013

Serge Enamorado: Tacto

"Cuando el corazón ataca, no hay escudo que valga." ¿Cómo defendernos de algo tan hermoso y arriesgado? ¿Cómo iniciar una historia que aún no ha acabado? ¿Que quién soy?  No importa, lo único que debes de saber es que estoy enamorado. Porque cuando el amor ataca, lo único que sabes de esa persona es que está enamorada.

-Indulgencias a todas las señoritas, que enamorarlas una vez más puedes, ¿qué porqué? Señores, les contaré la historia de mi vida, y no quiero que la confundan con presunción. ¡No! Esto no tiene nada que ver. Más bien,les contaré mi experiencia porque esta noche, esta hermosa noche que estamos festejando el cumpleaños número tres de nuestra sociedad es una noche especial. ¡Admiren la brillante agua de la fuente en la entrada! ¿Ya vieron que el jardinero a dado forma a todos los árboles de instrumentos musicales al rededor de nuestra mansión? Este piso de piedra por el que pasan nuestros carros, ¿no les parecen fabulosas cada una de esas redondas piedras? Tan lisas y solitarias. Ese vergel de allá, lleno de flores, alumbrado por aquella lampara. ¿Ya vieron la Luna llena? ¡Con tan pocas nubes se que son contrastadas por el brillo de esa loca! ¿Qué acaso no es una noche perfecta para iniciar historias?-

-Señorita, espere, concédame esta pieza, ya con su hermosa mano que tengo aquí, ¿podría usted decirme que no? Con esa mirada tan pispireta, llena de alegría y su sonrisa brillante que alumbraría toda la plaza del Zócalo.- 

-Usted está escuchando la música, este hermoso danzón, ¿pero escucha esos gritos? Se supone que debería estar contando una historia, todos esos hombres estaban escuchándome, pero cuando la vi, salté del borde de la silla en la que estaba en aquel balcón y choqué con uno de esos floreros; abrí a todos mis oyentes y entré en este hermoso salón, porque es verdadero que necesitaba de usted bailar esta canción.- 

-Admiro mucho su pasión para bailar, esta sensación que produce su vestido al bailar, esta suave tela que siento entre mis dedos, pareciera que puedo tocar el rosa. Y aunque toco el rosa de sus mejillas, ¿quién presumiera el café de sus cabellos cuando tiene usted los ojos verde esmeralda? ¿Acaso alguien le ha dicho antes que sus labios rosas son una entrada a su corazón? Permítame ver este collar, su cuello es sin duda una obra de arte, sus padres son todo unos arquitectos, ni el mismo Manuel Felguérez podría haber diseñado una mejor obra, ni mas inesperada que usted.- 

-Pasar la mano pos su cuello Siente como rosa, ¡cierra los ojos y escucha la música! ¡Siente! Déjate llevar por este baile frenesí, mientras préstame tu brazo. ¿Sientes mi dedo? ¿El calor de mi cuerpo? ¿El calor de mi aliento?- Un hombre se pregunta si será el mejor beso de la vida de su amante, y el próximo objetivo será darle el mejor beso de su vida. Después de cada beso se plantea de nuevo ese objetivo. 

-¡Besa usted como los ángeles! ¿Gusta acompañarme abajo? Hay algo que me gustaría mostrarle, y aquí con tanta gente, con el balcón lleno de personas que esperan de mí la mejor historia de amor, creo que será mejor escapar, ¿no crees? Aprovechemos que las jardineras están vacías, y vacilemos entre ellas, en un laberinto.- Siempre dale los mejores momentos de su vida a una mujer, cada que termine un momento, piensa en otro momento, ¿qué sería romántico?  

-¡Señorita! Estando aquí, entre estos arbustos me tiene atrapado, estamos demasiado lejos para que alguien nos atrape, ¿qué planea? ¿No se preocuparán por usted? Pero, antes de que me responda, deje mi dedo en sus labios no diga nada, déjeme decirle que su vestido le queda hermoso, ¿cree que olvidé notar el detalle de este moño en el vestido? ¿Y sus pequeños aretes que embellecen estas traviesas orejitas? ¿Por qué su mirada me excita tanto? Acérquese un poco, deje que mi brazo le sostenga toda desde su cadera hasta el cielo. Déjese llevar, relájese.- 

-Una mujer es tu novena sinfonía. Como el viejo Bethoven  imagínate sordo, en tu caso imagínate sin ningún sentido. ¿Qué es lo único que puede hacer? Pensar, pensar, pensar. ¿Cómo sería hermoso? ¿Qué sería atrayente? ¿Qué es lo más magnífico que podrías hacer si tuvieras esos sentidos? ¿Qué sería lo más maravilloso que una mujer podría disfrutar entre un beso y una caricia? 

Ahora imagina que solo tienes el tacto, le tendrás que decir que la quieres con una caricia, con un abrazo, con un ligero movimiento que rose su mano. Pasa tu mano por la suya y empieza a sentir como se enchina su piel, ¿helado no crees? Siente el vértigo de tu sangre acelerar. ¿Acaso su piel no es tan suave? No quieres dejar de tocarla, porque ella es maravillosa, tener el tacto es lo mejor que tienes, rosar las texturas de su vestido es increíble, en especial cuando asciendes de su cadera a su espalda, y sientes de nuevo un calor radiando de su espalda, llegar al cuello, a este lugar tan sensible, seguir subiendo hasta la dulce textura de su cara, retroceder un poco. 

El tacto es un sentido maravilloso, porque nos permite besar. ¿La amas? Bésala, abrázala, no la sueltes aún. Deja que sea ella quien se aleje cuando parezca que la sueltas, y vuélvela a apretar, esta vez más fuerte, y más efusivo, imagina que intentas sacarle el corazón, pero no con fuerza, sino con sabiduría, apretando solo en unos lugares, como su pecho. Deja que se acurruque en tu pecho. No le digas nada, acércate y dale un beso, no dejes que el momento se pierda. Intenta que dure, pero que solo pase. -

-Tener el tacto, es ser consiente de un mundo. - Una mujer es tu novena sinfonía. Hazla sentir, que ella transmita felicidad, que su historia sea la de un verdadero amor. Eso hace un amante, eso hace alguien enamorado.


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