viernes, 30 de noviembre de 2012

Nocturno uno: Despedida.


No soy un ser cuando dejo de ser percibido por otros, siento que pierdo mi esencia. Aunque tal vez la pierda, he vivido años con este afán de llamar la atención porque creo que si lo logro, reconocerán mi presencia y así mi existencia.

Llevo poco dándome cuenta que entre más intente llamar la atención, menos lo logro. Cuando me relajé y me concentré en mis cosas, me enamoré, cuando me enamoré, todo dejó de interesarse en mí. Últimamente, esto me pasa seguido.

Nunca he buscado algo serio, pero mi afán de ser diferente me hizo pensar que pensar en algo más "maduro" me desmarcaría. Error fatal.

Ahora recuerdo todas nuestras despedidas:

Esa Luna tan brillante que vimos juntos.
Esas historias que tanto disfrutábamos contar.
Esa noche cuando la tensión de nuestros  ojos nos llevo a darnos aquel beso.

Finalmente fue hace poco que recibí la señal que esperaba. Buscaré conocer más de ti por otro medio, pues veo que el directo no funciona. Tal vez algún día.